¡Vaya Tomate! y Dobble para entrenar atención y memoria

El final del taller se acerca. Parece mentira que ya nos encontremos en mayo, pero ya se sabe. Cuando vives con ilusión tu trabajo, la constancia del concepto tiempo pasa a un segundo plano. Hemos estado observando durante cierto tiempo que han generado micro grupos dentro del grupo y siempre quieren jugar con las mismas personas y eso había que ponerle fin. Por ello, al comienzo de esta sesión los posicionamos en lugares diferentes, para favorecer nuevas relaciones, ya que siempre tienden a sentarse en los mismos lugares y para los juegos «cortos» que usaremos hoy como es el ¡Vaya Tomate! y Dobble, queremos grupos nuevos.

Tras el juego de comunicación, empleamos el ¡Vaya Tomate!, un juego ya descrito con anterioridad y cuyos beneficios son más que notables. Es un juego cuyo pilar base es trabajar la atención y memoria pero todo ello desde la perspectiva de un granjero o una granjera. Los grupos nuevos han generado nuevas experiencias en los juegos y en el propio taller. Nuevas relaciones en lo personal y en el terreno jugable, por ejemplo, el grupo de Xavier, Regina, Curie y Jagger (rara vez junto) nos ha sorprendido por las buenas relaciones que han establecido en el ¡Vaya Tomate!.

  ¡Vaya Tomate! y Dobble en el taller de personas mayores para entrenar memoria   personas mayores usando ¡Vaya Tomate! y Dobble para la atención y memoria  

Tras este, le ha llegado el turno a un juego por excelencia en el taller. Uno de los mejores juegos en velocidad de procesamiento, control inhibitorio y motricidad. Estamos hablando como no podía ser de otra manera del Dobble. Una herramienta básica para cualquier profesional social que cuenta además con varias versiones para su uso. Es en este juego, cuando más palpable se hacen ciertas vivencias. No podemos olvidar que una de las características principales que nos proporciona el juego, es la sensación positiva y agradable que nos satisface como personas.

Esa sensación tan palpable, motiva y crea experiencias memorables siempre de la mano del reto (acción), la expresión (participación) y comunidad (cooperación).

Unas partidas después y con una experiencia ya ganada, es hora de cambiar de juego, de metodología a emplear. Los últimos minutos quedaron reservados para el Story Cubes, pero la versión adaptada que ya mencionamos en otro post. Aquella con los dados más grandes para asegurar que cualquier persona con dificultades visuales tenga asegurado el derecho a disfrutar del juego. Tristemente es de los pocos juegos adaptados a una necesidad. Todo el mundo tiene derecho a disfrutar del juego pero, parece que ese es un privilegio reservado a unos pocos todavía en el siglo XXI.

Pero eso, es ya otra historia.

 

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