De nuevo comienza, es hora de volver a la carga otro año más y de nuevo un día 7. Tras acabar el Taller de Atención y Memoria hace unos meses, no era mi intención realizarlo de nuevo. Por falta de tiempo pero también para dejar espacio a mis compañeros y compañeras a la hora de llevar a cabo sus talleres.

Pero lo que tiene vivir en un barrio tan pequeño como este, es que cada día me encuentro en la calle a algunos de los asistentes al taller (no me gusta llamarlos usuarios aunque puede que en ocasiones caiga en el error, ya aviso al lector). De hecho, si algún día haciendo cola para comprar el pan o esperando turno en la farmacia no veía a alguno, no era igual el resto de la jornada. Fue su insistencia casi diaria la que me llevo a retomar el taller por segundo año a pesar de mi falta de tiempo. Pero como se suele decir, una buena agenda y un bolígrafo lo arreglan todo, ¿no?

Por ello, y tras hacer acopio de una buena agenda, me puse en contacto con Charles (añádele Xavier y tendrás al profesor de los X-Men). No pondré los nombres reales así que usaré el ingenio. Buscaré personajes a los que me recuerden estas grandes personas que por fortuna conozco.

Charles acogió con gran entusiasmo la idea de llevar a cabo el taller por segunda vez. Ya sea porque él era uno de los asistentes al mismo o porque es de los que más me lo ha pedido. El caso es que le encantó que hubiera conseguido hacer hueco los lunes por las mañanas para ellos. Lo único que me pidió a cambio fue acudir a la reunión diaria para mostrar a la junta mis intenciones consecutivas. No hubo problema.

Espacio otorgado de nuevo, información dada y las ganas de llevarlo a cabo aumentando. Sólo quedaba una cosa. Era hora de volver a comprar el pan entre las 12:30 y las 12:45 en *********. Todo para encontrarme con Jimena o de acudir a por verdura a ***** los miércoles entre las 17:30 y 18:00 para ver a Lope. En pocos días todos y todas sabrían de nuevo que volvíamos a empezar. Es posible que alguno pueda pensar, ¿por qué no los llamas por teléfono? ¿No tienes sus fichas con sus datos? ¿Qué clase de educador social eres?

Lamento decepcionar pero soy de la opinión de que el contacto directo, más aún cuando lo tengo tan fácil, es preferible a una llamada de teléfono por muy amigable que sea esa conversación. Prefiero pescarlos con las manos en la masa como quién dice, eligiendo los calabacines para hacer puré o preguntando por la mejor chapata. Todo antes que marcar sus números y esperar al frío ¿diga? Será una tontería pero es mi tontería.

En pocos días ya están enterados y los carteles puestos por todo el barrio y colindantes. El día 7 de noviembre es el elegido para volver, para continuar donde lo dejamos el 20 de junio. Es hora de volver.

Lunes por la mañana, es curioso pero mientras estoy con mi café sagrado, insisto sagrado, pienso en todo lo que quiero decir y hacer. Estoy nervioso a pesar de ser casi un veterano en “esto de los talleres, eso de ayudar”, como define mi padre mi trabajo. Eso de ayudar aún me pone nervioso y creo que es mejor así, denota al menos en mí que estoy como el primer día que salí del cascarón. Estoy con ganas, entusiasmo e ilusión y mientras no pierda todo eso aún me pondré nervioso, así que…benditos nervios.

Han acudido los 9, los mismos. Todos y todas han venido antes de las 10:30, bueno a decir verdad veo una cara nueva, la presentaré como Marie Curie, ella sabe el por qué. El taller como de costumbre consigue casi sin dirigirlo, crear un ambiente de relajación y tranquilidad que había casi olvidado. Curie está muy cómoda y pronto es una más.

No podría conseguir todo esto sin el apoyo de Rocío (nombre real), monitora desde hace años y más que amiga.

Juego de presentación, Ubongo, Doubble, Brain Box, Time Line y un largo etcétera. En otro momento os contaré lo mucho que conseguimos con estas herramientas, con estos juegos. No olvidéis que todo aprendizaje para que sea efectivo debe tener un componente de emoción.

Por ello, la base de este taller para quién no lo sepa es el juego pero eso…será otra historia. Es hora de volver.

Espabila que sonreír es gratis.

 

Alex Campos Urrutia

@Rodia_Ps   @Educarlex_es

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