Hoy es el último taller del año 2016 y llegamos tarde, no obstante debemos parar para tomarme café, nuestro motor de las mañanas. Tengo nervios, ya dije que tener nervios no es para mí un sentimiento negativo que esté ligado a los talleres, es una manera de que tiene mi cuerpo de prepararme para aquello que estoy listo.

Cinco cucharadas de azúcar, tengo prisa pero mi café edulcorado es necesario. Mientras corremos por la calle Ro y yo sabemos que Jimena y Lope ya estarán esperándonos dentro del taller pero al llegar, mientras recuperamos el aliento, observamos que tanto Jimena como Lope, Xavier, Curie o Jagger; están en la calle bajo un árbol hablando y poniéndose al día. Nos unen, nos unimos.

Tiene que ser Vega quién zanje la escena para comenzar con el taller. Una vez dentro y colocados, son ellos mismos quienes recurren al Story Cubes, como forma de ponerse al día de la última semana y también un modo de seguir con la tertulia mantenida en la calle.

El Story Cubes es muy positivo en muchos aspectos no sólo por la creatividad intrínseca inherente a este juego pero más adelante en la categoría reseñas hablaré de forma más distendida de éste y otros juegos que empleamos.

¡Volviendo!

Tras la dinámica de presentación, a algunos miembros del taller les anunciamos de la existencia de un congreso de psicología “INFAD”, en la universidad de Almería. En dicho congreso presentaríamos el taller de atención y memoria para transmitir todo el beneficio que aquí se trabaja. Tras informarles les pedimos si alguno estaría dispuesto a acudir para compartir sus experiencias y vivencias del taller con el público asistente al congreso. No estábamos seguros de la respuesta pero para nuestro asombro todos se prestaron a ello. Estaban deseosos de poder transmitir sus vivencias y compartir su trayecto en el taller.

Adjunto enlace para mayor información:

http://www.infad.eu/XXIV_Congreso_INFAD/

 

Ante el nuevo fulgor del Dominó, Ro y yo dividimos al grupo y les ofrecemos el Chromino. Es un primo cercano que usa colores para confundir y hacer reflexionar a los jugadores. Un juego perfecto para control inhibitorio, toma de decisiones y psicomotricidad fina.

Los últimos instantes de la mañana los dedicamos a timelinear, de la forma que ya expliqué en entradas anteriores. Era el juego perfecto para cerrar el último taller del año 2016, ágil y generador de debate entre los asistentes. Cuando llega a su fin y procedo a despedir la última sesión del año, Vega me detiene. De su mochila (casi siempre acude con mochila) saca una botella de anís y una caja de mantecados.

El asombro está servido. Acto seguido se vive una escena que personalmente y para el respeto de todos guardaré para mí con mucho cariño y afecto. Solo diré que con el frío, el anís fue un gentil compañero.

Feliz Navidad y espabila, que sonreír es gratis.

 

Alex Campos Urrutia

@Rodia_Ps   @Educarlex_es

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