Tras la falta de taller la semana pasada por motivos de fumigación, este lunes volvemos con ganas y fuerza. Y espero que sin la presencia del motivo por la fumigación. En esta ocasión estaremos pasados por agua. Antes de disponernos a salir a la calle debemos coger varias cosas de gran relevancia:

  • Chubasqueros.
  • Gorros de lana.
  • Guantes.
  • Bufandas.
  • Paraguas.

Por fin llueve como es debido en Almería tras meses de sequía abrasadora. Pero aunque me gusta mucho la lluvia y todo lo que desprende, no me gustan los diluvios. Y es que para los que no conozcan las características del clima almeriense, llueve poco y torrencial la mayoría de las veces. Poco y mucha cantidad.

Llegamos a la asociación, más mojados que secos pero para nuestra sorpresa ya se encuentran casi todos en la puerta. Siempre llegan 15 minutos antes, haga sol o llueva, parece. Pero la estampa que nos encontramos es cuestionable, ya que no pudimos entrar a realizar el taller por los agentes de la naturaleza. Todo el suelo tenía un palmo de agua debido a las grandes goteras que tiene “La Plaza”.

A pesar de que la asociación ha interpuesto numerosas quejas a lo largo de los años, vía escrita formal o por medios de comunicación, como aparición en artículos de prensa; el ayuntamiento no ha puesto una solución viable y sostenible en el tiempo. No deja de ser curioso, pues son plenos conocedores de la gran cantidad de actividades que se realizan en ese recinto para toda clase de colectivos, desde infancia, adolescencia, familias y las personas mayores. Esto daría para mucho pero no le corresponde a este post. Sigamos…

Junto con Xavier, cogimos fregonas y cubos tanto Rocío, yo y todos y todas, y nos dispusimos a quitar el agua.

Por fortuna la lluvia amainó, algo bueno tenía que tener aquello. A pesar del trabajo dado en volver a convertir el suelo en una superficie seca, perdimos gran parte del taller. Más de 40 minutos fueron necesarios para que con la ayuda final de todos y todas pudiéramos retomar la actividad.

De modo que tuvimos que adaptar el tiempo de las actividades. Retomamos el juego de comunicación pero en esta ocasión sería Xavier quién abriría el tema. Cada lunes le corresponde a alguien diferente escoger el tema a tratar y del cual se hablará y debatirá con el Story Cubes. Sin necesidad de pedírselo, fueron escuetos y concisos en sus intervenciones y análisis pues sabían de la dificultad temporal en la que nos encontrábamos.

Tras unas grandes reflexiones personales, hicimos 3 partidas rápidas al Brain Box. Otro de los juegos que nos/les encanta. Es un juego cuyo pilar básico es trabajar la atención y memoria. Los hay de diferente temática y rango de edad, en esta ocasión usamos el modelo estándar de juego con el ya característico, de “5 a 99 años”.

Tras 90 segundos observando una tarjeta con múltiples imágenes, nombres y colores, deben darle la vuelta y responder a una serie de preguntas asignadas con un dado. En el futuro sería interesante que la empresa responsable del Brain Box se replanté el juego para adaptarlo a personas con dificultad visual. Los creadores del Story Cubes así lo hicieron en su versión “grande”. Muchos de los juegos empleados deberían contar entre sus filas con sus homónimos especializados en ciertos colectivos.

La última media hora fue por y para Catan. Era la primera vez que lo empleábamos en el taller y quizás no era el día por la falta de tiempo. O quizás era el prefecto.

Catan es un juego que puede extenderse según que partidas a más de 45 minutos. Llegando fácilmente a la hora de duración en muchos casos.  Por ello, una partida que fuerce a los jugadores a ser concretos en la gestión emocional y de recursos, en los retos planteados, en sus estrategias o metodologías a emplear, puede ser y fue muy beneficioso.

En el juego habitual gana el jugador que consiga antes 10 puntos pero en nuestro caso esos 10 puntos quedaron en 4. Una primera toma de contacto.

Tras las explicaciones entre Rocío y yo, quedaron claros todos los flecos que los jugadores noveles se encuentran en su primera partida a Catan. Fue increíble como de la nada comenzaron a urdir sus estrategias. Por ejemplo, Lope se hizo con el monopolio de la madera y cualquier trato debía pasar por él, generando alguna que otra rebelión. Xavier estuvo más enfocado en obtener cartas de desarrollo. Gimena, por el contrario tuvo como objetivo hacerse con un puerto para hacerle la competencia al gran emporio de la madera de Lope.

Para nuestra sorpresa las partidas consiguieron acabar antes de lo esperado, y sin sobrepasarnos mucho de la hora límite.

Otro lunes que cerramos pero este, pasado por agua.

Espabila que sonreír es gratis.

 

Alex Campos Urrutia

@Rodia_Ps   @Educarlex_es

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