Hoy he tenido un sueño extraño, de nuevo he vuelto a las aulas lasalianas y de nuevo me he despertado. Demos gracias. Mientras mi rutinaria cafeína matutina hace gala de su efectividad pienso si él vendrá, sería genial que lo hiciera. ¿Él? Se trata de nada más ni nada menos que del señor Mick Jagger.

Leyenda viva. El señor Jagger tuvo un grupo de rock hace unos años pero una enfermedad se cruzó en su camino. Aunque por suerte hizo honor a su nombre y echó por tierra todas las predicciones médicas que se cernían sobre él y por consiguiente su familia. Hoy espero verle en el taller ya que hace unos días se puso en contacto conmigo para acudir y entrenar su memoria. Su mayor miedo era la coletilla con la que se presenta este taller: Para Personas Mayores. Yo soy más joven que esta leyenda rockera. Aceptó.

No puedo terminarme todo el café. Vuelvo a estar nervioso. Buena señal.

Ha venido. Creo que estoy yo más nervioso que el señor Jagger. Lo cité unos minutos antes del comienzo del taller para explicarle con más intimidad y en mayor profundidad, a lo que me dedico. Como dice Sera Sánchez, autor de “Educador Social en Alaska” (lectura obligada)las entrevistas son el pilar fundamental de la correcta intervención, ya que tienes acceso a infinidad de detalles que por teléfono se me habrían escapado.”

Miradas de asombro, escepticismo, miedo, temor, entusiasmo, ilusión, postura tensa, etc. Por eso lo cité unos minutos antes y por eso le abrí el armario de juegos. Hice trampa, ya que en cuanto me dijo que le gustaba jugar con su hija pequeña a juegos de mesa deslicé la mano hasta el candado del armario. Nada como poner ante sus ojos más de 100 juegos. De nuevo la entrevista es fundamental puesto que pude contemplar como sus ojos se abrieron de par en par. Un detalle que por teléfono me hubiera pasado inadvertido. Convencido.

La recepción con el resto del grupo ha sido fantástica, parecería que el señor Jagger hubiera estado siempre. Lo veo cómodo. En estos momentos me doy cuenta de las instantáneas fugaces que deja mi trabajo. La del señor Jagger sonriendo con los dados del Story Cubes en la mano mientras se presenta y cuenta su historia a la vez que es acogido por todos como uno más haciendo desaparecer su miedo, es una que me llevo para mí y para Ro, que como cada lunes me(nos) acompaña en el taller.

Retomamos el Dobble, quiero que el señor Jagger lo pruebe. Tanto Ro como yo nos ponemos a jugar con ellos luchando por ver quién procesa las imágenes a mayor velocidad para encontrar a sus alter egos. El Dobble es siempre una apuesta segura pues les encanta a todos y creo firmemente que es uno de los juegos más completos para trabajar la atención y memoria.

El tiempo ha pasado demasiado deprisa, ¿es eso buena o mala señal? Siempre tengo mis dudas, lo cierto es que en el juego de presentación con los Story Cubes han salido a la luz sentimientos y experiencias por parte de todos, nosotros incluidos, que han dejado conceptos tan abstractos como el tiempo a un lado y me alegro por ello. Escucha activa, lo dije no hace mucho. Tan sólo escucha, te sorprenderás.

Con los pocos minutos de los que disponemos, optamos por jugar a un Time Line entre todos. Los más puristas de las reglas me saltaran al cuello rápidamente para resaltar que no es el proceder del juego, que no lo estoy haciendo bien. ¿Reglas del juego? Jamás entenderán que las reglas están para marcar un patrón pero ese patrón no es único e inamovible, es adaptable a como la cabeza pensante de turno decida y en este caso esas cabezas pensantes somos Rocío y yo.

Los juegos al igual que todo en la vida se pueden adaptar, no es la primera vez que ignoro parcialmente o por completo las reglas de un juego, y el resultado ha sido mejor que el producto original. Todo es adaptable, las herramientas no son estáticas. ¿Queda claro?

El Time Line es un juego de tiempo, de historia, un juego de construir tiempo y su mecánica, tal y cómo lo empleamos, es la siguiente:

  • Se les reparten a todos 3 cartas (en estas cartas y para los que no lo sepan aparecen por una cara un acontecimiento histórico o invento y por la otra cara la misma imagen pero con su fecha histórica).
  • De esta forma señores puristas, hacemos que organicen sus ideas y abran un debate histórico-temporal entre todos, si todos. No por grupos cerrados, pequeños y ajenos al tiempo y el espacio. No.
  • Fase de observación como aquel que dice…tan sólo nos toca observar y formar parte de ese debate histórico-temporal que hemos generado. Desde los que piensan que el abrelatas se sitúa en el eje cronológico que es el centro de la mesa antes en el tiempo que las propias latas, a los que se niegan en rotundo a aceptar tal monstruosidad. Tomar nota: el abrelatas se inventó en 1855 y la primera lata de conservas en el 1810. Fueron 45 años muy duros.
  • Una vez están colocadas todas las cartas en el centro de la mesa, perdón eje cronológico, procedemos a comprobar el alcance de nuestro conocimiento de la historia.

Sencillo, ¿verdad? Partidas rápidas, sencillas y para poner ideas claras sobre la mesa. El taller llega a su fin y el señor Jagger espera a que todos se marchan para comunicarnos tanto a Ro como a mí, que le reservemos un sitio en el taller. Puede que me equivoque pero diría que le ha gustado nuestra dinámica alejada de las fichas para entrenar la memoria de las que al igual que nosotros huye.

Otro lunes más y otro taller más pero este ha sido diferente. Tomo nota.

Espabila que sonreír es gratis.

 

Alex Campos Urrutia

@Rodia_Ps   @Educarlex_es

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