Experiencias directas de un Educador Social Andaluz ▷ César Frías

Experiencias directas de un Educador Social Andaluz ▷ César Frías

Terminé la carrera allá por 2008. Desde entonces y según mi vida laboral en estos 10 años he trabajado un total de 7 años cotizando. Bien es verdad que estuve un año en Perú, otro año y pico trabajando en negro en hostelería, otro año en reparto esta vez sí cotizando, algún que otro tiempo en otras cosas y el resto del tiempo en paro.

Así que en esos 7 años cotizados, calculo que en algo relacionado con la Educación Social habrán sido 5 aproximadamente, y he pasado por unas 10 empresas diferentes. Estos datos cuantitativos ya deben ayudaros a haceros una idea de cómo está la situación para los educadores sociales en Andalucía, y según en qué provincias mejor o peor. Bien es verdad que soy una persona bastante inconformista, y no he cogido todo lo que me ha llegado, en muchas ocasiones no he aceptado condiciones que creía que deterioraban la dignidad de los edusos, pero aun así he tenido que pasar por el aro muchas cosas por las circunstancias.

En mi corta vida laboral se encuentran experiencias tan vario pintas como animador en asociaciones para extraescolares, aulas matinales, campamentos, educador o monitor en centros de menores residenciales, centros de menores de asistencia inmediata, centros de menores en grupo educativo para menores infractores, integrador social en un aula de especial en un cole, educador para el desarrollo elaborando proyectos en una ONG… Y tampoco os voy a aburrir con los por menores de cada trabajo.

¿Pero y la calidad de esos trabajos?

Pues en Andalucía y centrándonos en los trabajos como educador, especializados o técnicos pueden contratarte y cotizar como monitor o por debajo de tu formación con más facilidad de la que debiera darse. Desde que empecé hasta ahora y tanto en los trabajos que he desarrollado como las ofertas que he rechazado, se ha incumplido la ley sistemáticamente, y ya no hablemos de convenios. Mi sueldo ha variado desde 900 y pico contratado como monitor en centro de menores por ejemplo, hasta 1300 y pico en el colegio o la ONG.

Las ofertas que salen son para echarse a llorar: llenas de intrusismo en las convocatorias, precarias, temporales, sustituciones, a media jornada… y cuando parece que has encontrado lo que parece que es un buen empleo, seguro que esconden algo. En varias ocasiones he tenido que incluso denunciar a COPESA las condiciones que me ofrecían o que compañeros desde su anonimato me pedían que denunciara.

No diré que no estuve a gusto en ningún trabajo. He estado en sitios donde me hubiera quedado para siempre. Mi primer CAI por ejemplo en Huelva fue un trabajo muy enriquecedor y con un sueldo muy digno. Una lástima que se cruzara Perú por medio. El trabajo en la ONG también fue precioso, me llenaba y tenía unos compañeros fantásticos, pero la financiación pública y la crisis no cuadraron bien.

Y ahora que actualmente por fin encuentro un trabajo en un centro de menores en Grupo educativo, que me vuelve a enamorar, que pagan según convenio y se respeta, donde me siento a gusto, y que pareciera que me ha tocado la lotería resulta que hay cambio de gobierno y la derecha decide recortar recursos de menores en justicia en toda Andalucía. Casi con total seguridad a final de año nos iremos todos los trabajadores al paro y vuelta a empezar.

Y esto es Andalucía amigos… una comunidad de chichinabo en un país de pandereta, donde un profesional con mucha experiencia diferente, la carrera, dos Masters, una ponencia en un congreso y multitud de cursos tiene que estar mendigando por un empleo digno.

 

En Huelva, a 27 de Julio de 2019

Por César Frías Ramos

Colegiado nº 3016

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