Edusoday2018 – Educarlex apoyando la Educación Social

Generar aprendizaje social a través de la Educación Social es nuestro objetivo. ¿Nos acompañas?

Edusoday2018 – Educarlex apoyando la Educación Social

En este Edusoday2018 me gustaría comenzar agradeciendo al Colegio profesional de Educación Social de Catalunya (CEESC), por volver a invitar a la plataforma de formación colaborativa basada en los principios de la educación social “Educarlex”, y particularmente a mí por regentarla y desarrollar la educación social desde mi ciudad natal, Almería. El año pasado ya nos concedieron la oportunidad de formar parte y no lo dudamos ni un segundo.

Una vez más formamos parte de esta 6ª edición del “Carnaval de Blogs” y en esta edición la temática a seguir es: “¿Cómo ser educador social y no morir en el intento?”. Sin duda una pregunta muy acertada que cualquiera perteneciente al gremio se habrá pasado por la cabeza en más de una ocasión. Nuestra vida laboral como educadores y educadoras sociales se entrecruza con multitud de experiencias, unas positivas y otras positivas, pero en otra índole. No obstante, si debo escoger algún “error” que haya cometido en vida laboral y profesional, creo que tengo claro por cual decantarme.

 

Para este Edusoday2018, así empezó todo

 

Ante todo, me presentaré como es debido. Me llamo Carlos Alejandro Campos Urrutia y soy educador social con 7 años de experiencia en intervenciones sociocomunitarias con diversos colectivos, del mismo modo he trabajado para diversas asociaciones en la ciudad de Almería, con mejor o peor experiencia. Debemos tener claro, que mientras uno aún es estudiante, la influencia del voluntariado (paso casi obligado en nuestra profesión para una formación complementaria a la proporcionada en el grado) es de una envergadura enorme pues el impacto generado te definirá en tu desarrollo de la identidad profesional como futuro profesional de la educación social.

En mi caso, pase por diferentes etapas siendo la protagonista el ya clásico desconocimiento total y profundo de nuestra profesión por parte de otros profesionales sociales. Algo que en un principio me cogió por sorpresa pero que no tarde demasiado en encararlo con total profesionalidad y diligencia.

En mi etapa de voluntariado he podido trabajar y formarme con diversos colectivos en riesgo de exclusión social, centros educativos o proyectos de rehabilitación de barrio. Me gustaría obviar todos los errores que cometí en su momento, algo que considero lógico pues aún como estudiante de educación social, estaba en ese proceso de romper mis propios límites. No obstante, el grueso de todos ellos tenía como pilar base el desconocimiento que sufría por parte de las administraciones en cuanto mi figura laboral y mi falta de experiencia profesional, pues a pesar de formar parte de equipos interdisciplinares, nunca nadie me guio o presto su ayuda. Todo fue mediante ensayo-error, para lo bueno y para lo malo.

Obviando esta etapa de aprendizaje y formación continua, tanto a nivel personal como profesional que me convirtió en el educador social que soy hoy y para centrarme en una experiencia concreta para esta edición del Carnaval de Blogs para conmemorar el Día Internacional de la Educación Social, en este Edusoday2018 debo hablar de mi experiencia en los centros de día para personas mayores.

Por diversos motivos debo obviar el nombre de la misma, pero no mi experiencia ni la del equipo de Educarlex.

Recientemente yo había desarrollado y dado a luz una plataforma de formación colaborativa teniendo como base los principios de la educación social, Educarlex, y tanto mi equipo como yo mismo estábamos desarrollando por tercer año consecutivo diversos talleres para personas mayores en una entidad almeriense de una barriada. En dichas dinámicas, empleábamos el aprendizaje basado en juegos (ABJ) y el desarrollo de las inteligencias múltiples para fomentar y trabajar habilidades cognitivas, sociales y emocionales junto a las personas mayores.

Nuestro trabajo iba muy bien, no es que lo diga yo como fundador de Educarlex, sino que responsables de diversas áreas sociales de la ciudad de Almería incluyendo la propia Universidad de Almería, así nos lo hicieron saber. Y es esta última, la que nos encauzó en un nuevo rumbo laboral.

Educarlex había sido presentada en múltiples seminarios, congresos y ferias de ideas y emprendimiento. En estos espacios donde generamos una gran comunidad de emprendimiento social aún vigente y en desarrollo en Almería junto a otras entidades, se nos presentó una oportunidad profesional.

El área de emprendimiento de la Universidad de Almería tenía contacto con una entidad en particular que regentaba y regenta diversos centros de día para personas mayores en Almería capital y colindantes. Al ser plenos conocedores de nuestro proyecto, nos puso en contacto a unos con otros. Y así comenzó todo.

 

¿Por qué creo que fue un error?

 

Por la sencilla razón de que no supimos gestionarlo, yo el primero desde un primer momento. La razón es muy simple. Nos hicieron acudir a su centro principal situado en la provincia para explicarles todo nuestro programa ya establecido para personas mayores con base en el aprendizaje basado en juegos y las inteligencias múltiples. Hasta ahí todo correcto. Es en el siguiente punto cuando cometimos el primer error.

Nos comunicaron que les entusiasmaba la idea, incluso les llevamos algún juego para que probaran insitu el beneficio de algunos de ellos a lo que nos comunicaron que estaríamos en periodo de prueba durante 1 mes en dos de sus centros de día. Si el “programa piloto” que lleváramos a cabo encajaba bien en la propia dinámica ya interpuesta por los centros, hablaríamos de una contratación por su parte a nuestro equipo para una intervención mucho más directa como educadores sociales. Nosotros aceptamos la propuesta y acudiríamos a los centros 4 días en semana en diferente horario.

  • Error número 1: Se quedaron con nuestro dossier donde se detallaban algunos aspectos de nuestro programa en intervención con personas mayores.
  • Error número 2: En ningún momento se firmó ningún documento, ni tan siquiera el que nos autorizara a entrar en dichos centros para trabajar con los usuarios residentes. Nada que justificara dicha “intromisión” en la dinámica de los centros por parte de Educarlex con sus propios usuarios.
  • Error número 3: Acudimos días antes de comenzar con las intervenciones para conocer los centros, personal y usuarios. La sede central no les había informado de nada y su actitud fue buena parte del tiempo hostil hacia el equipo de Educarlex, tomándonos en todo momento como a figura de voluntariado.

Pese a todo, nuestro trabajo comenzó. Desde la sede central también se nos comunicó que la figura de la terapeuta ocupacional estaría presente para cualquier apoyo o necesidad que fuera necesario. Eso ocurrió el primer día. Desde entonces no logramos encontrarlas. Sin embargo, el resto de trabajadores y trabajadoras se mostraron muy cercanos y afables, presenciando las dinámicas y en muchos casos, llegando a formar parte de ellas.

  • Error número 4: No informar al personal responsable de la ausencia de las terapeutas ocupacionales, dejándonos toda la carga de trabajo al equipo de Educarlex, pues muchos de los usuarios necesitaban cuidados especiales que desconocíamos y que por otra parte no podíamos realizar al no tener los conocimientos ni la competencia necesaria para ello.

No obstante, nuestra intervención se llevó a cabo con grandes resultados que íbamos recopilando para su futura entrega en la sede central, una manera de poder visionar todo nuestro paso y evolución por los centros de día. Del mismo modo nuestro psicólogo realizó unos informes con nuestro apoyo para “cuantificar” y “medir” el avance y desarrollo obtenido por nuestro programa con las personas mayores. Todo ello repito, para entregarlo en el plazo de 1 mes en la sede central y con ello, obtener el “pase” directo a una intervención mayor y profunda formando ya parte de la plantilla como profesionales de la educación social.

Para todos y todas fue una experiencia formidable que nos ayudó a desarrollarnos como profesionales y como personas. Tuvimos la oportunidad de trabajar con multitud de usuarios increíbles que sin duda dejaron su huella en Educarlex.

  • Error número 5: Pese a solicitar los documentos que justificaran nuestra presencia en dichos centros y nuestra competencia a desarrollar, sólo encontramos barreras y pérdidas de tiempo. Fue todo un logro que consiguiéramos firmar (lo único que conseguimos) para realizar fotografías de las intervenciones dentro de los centros de día respetando por supuesto a los usuarios.

El mes de nuestra intervención con el programa establecido y desarrollado por Educarlex llegaba a su fin, pero antes de que esto ocurriera, un periódico local se enteró de nuestra labor y quiso inmortalizarlo bajo el título “La Educación Social da vida a los años en los Centros de Día de Mayores”. Adjuntamos la noticia y desde aquí les reiteramos las gracias por visionar la labor de la educación social.


Página número 1 de la noticia en el periódico “El IDEAL”:

https://educarlex.es/wp-content/uploads/2018/09/P%C3%A1gina-1-noticia-IDEAL-Educarlex.pdf

Página número 2 de la noticia en el periódico “El IDEAL”:

https://educarlex.es/wp-content/uploads/2018/09/P%C3%A1gina-2-noticia-IDEAL-Educarlex.pdf


El día señalado llegó y presentamos en persona los informes de evaluación y demás documentación que desarrollamos. Las siguientes palabras de las que fuimos testigos, debo admitir que aún me persiguen.

Se nos dijo entre otras cosas, que las terapeutas les habían mandado un informe paralelo argumentando el por qué no era necesario nuestra intervención en los centros de día, ya que éramos más “profesores de gimnasia” que otra cosa o que sólo realizábamos musicoterapia y esa dinámica ya la realizaban ellas (por supuesto no queremos desmerecer en ningún momento a nuestrxs compañerxs de educación física, sólo relato lo acontecido en dicha reunión y respecto a la dinámica de musicoterapia, se llevó a cabo en 3 ocasiones en todo 1 mes para desarrollar la Inteligencia Musical).

Ante nuestra cara de asombro, no pudimos sino argumentar lo equivocados que estaban al respecto y que tenían en su poder todo el informe de evaluación donde demostramos un avance significativo en multitud de los usuarios en cuanto a motricidad, memoria o procesos de cálculo. A continuación, le recordamos sus palabras donde a cambio de la intervención que en su momento aceptaron, se hablaría de la posibilidad de contratación como educadores y educadoras sociales. Su respuesta fue la siguiente:


“Edu… ¿qué?”


Nos informó que no tenían pensado realizar dicha contratación porque desconocían por completo nuestra figura profesional en primera instancia, y a continuación porque no disponían de los fondos para ello.

  • Error número 6: Se quedaron con el informe de evaluación realizado por Educarlex sobre la implementación del aprendizaje basado en juego (ABJ) y el desarrollo de las inteligencias múltiples en personas mayores desde la educación social.
  • Error número 7: Actualmente somos conocedores de que las terapeutas ocupacionales han implementado gran parte de nuestras mecánicas en su trabajo diario.

Tras un largo “debate” donde incluso se nos comunicó que en ningún les entregamos un dossier inicial donde desarrolláramos nuestra labor (cosa que si se hizo), se nos invitó a marcharnos de las instalaciones pues ya “habíamos cumplido un ciclo con ellos”.

De modo que, nuestras andanzas en los centros de día adscritos a dicha entidad tocaron a su fin no sin sentir una gran decepción, frustración e incluso me atrevería a decir que cierto engaño.

 

¿Cómo deberíamos haber actuado?

 

  • Error número 1: Se quedaron con nuestro dossier donde se detallaban algunos aspectos de nuestro programa en intervención con personas mayores. (En todo momento debíamos de haber tenido nuestro dossier con nosotros pues finalmente hicieron caso omiso de su entrega, del mismo modo que obtener algún documento acreditativo por su parte de la futura contratación)
  • Error número 2: En ningún momento se firmó ningún documento, ni tan siquiera el que nos autorizara a entrar en dichos centros para trabajar con los usuarios residentes. Nada que justificara dicha “intromisión” en la dinámica de los centros por parte de Educarlex con sus propios usuarios. (No fue prudente no insistir por nuestra parte hasta conseguir dichos documentos que acreditaran nuestra presencia en dichos centros de día pues cualquier problema con nuestras dinámicas con algún usuario dentro de las instalaciones no se habría podido justificar)
  • Error número 3: Acudimos días antes de comenzar con las intervenciones para conocer los centros, personal y usuarios. La sede central no les había informado de nada y su actitud hacia nosotros fue buena parte del tiempo hostil hacia el equipo de Educarlex, tomándonos en todo momento como a figura de voluntariado. (De nuevo, no fuimos lo suficientemente diligentes en obtener dicha documentación y en diferenciarnos de un equipo de voluntariado al uso, pues en ese momento no era nuestra labor)
  • Error número 4: No informar al personal responsable de la ausencia de las terapeutas ocupacionales, dejándonos toda la carga de trabajo al equipo de Educarlex, pues muchos de los usuarios necesitaban cuidados especiales que desconocíamos y que por otra parte no podíamos realizar al no tener los conocimientos ni la competencia para ello. (Debimos insistir a los directores de los centros de día de la situación que se nos planteaba pues en muchas ocasiones habría sido esencial el apoyo de las terapeutas ocupacionales pues desconocíamos las diversas patologías acaecidas por los usuarios).
  • Error número 5: Pese a solicitar los documentos que justificaran nuestra presencia en dichos centros y nuestra competencia a desarrollar, sólo encontramos barreras y pérdidas de tiempo. Fue todo un logro que consiguiéramos firmar (lo único que conseguimos) para realizar fotografías de las intervenciones dentro de los centros de día. (Cabe decir que se intentó en todo momento conseguir y que a día de hoy seguimos sin entender los impedimentos interpuestos para nuestro buen hacer en dichos centros)
  • Error número 6: Se quedaron con el informe de evaluación realizado por Educarlex sobre la implementación del aprendizaje basado en juego (ABJ) y el desarrollo de las inteligencias múltiples en personas mayores desde la educación social en centros de día. (Es sin duda una de las cosas que más me duelen, pero creo que sin duda fue debido al estupor y el asombro que sufrimos por la continuada frustración del momento, ya que por su parte no se nos reconoció ni la labor realizada ni tan siquiera algo tan básico como nuestra presencia, ese informe nunca debió caer en sus manos)
  • Error número 7: Actualmente somos conocedores de que las terapeutas ocupacionales han implementado gran parte de nuestras mecánicas en su trabajo diario. (Pasado un tiempo, un buen amigo tuvo la oportunidad de entrar en dicha entidad a trabajar con contrato y nos comunicó que ahora realizan dinámicas basadas en juegos que usamos, aunque en un nivel muy ínfimo y ningún desarrollo de las inteligencias múltiples)

Sin duda de esta experiencia y pese a todo, obtengo dos visiones muy positivas. La primera fue la oportunidad de desarrollar nuestra labor como educadores y educadoras sociales con personas mayores en centros de día, sin duda un aprendizaje sin igual. Y, por otra parte, hemos sacado en claro de dicha experiencia todos los aspectos profesionales en los que fallamos, que sin duda achaco a falta de experiencia. Ahora somos plenos conocedores de todo lo que no debemos hacer o aceptar que ocurra.

Finalmente, y centrándome en la experiencia con el usuario final, quiero plasmar la emocionalidad desarrollada durante los talleres, donde se ha visto una alta capacidad de expresión de sentimientos. Por otro lado, para muchos de los mayores, los diferentes talleres realizados han supuesto una nueva forma de expresión y de reducción del sentimiento de soledad. Los valores, la dignidad y la empatía han sido piezas clave como herramientas dentro de nuestra metodología de trabajo que hemos utilizado con la idea de que ellos y ellas se sientan integrados socialmente a través de reflexiones grupales a modo de tormentas de ideas, taller de musicoterapia, desarrollo de las inteligencias múltiples o el propio aprendizaje basado en juego (ABJ). Ésta última ya nos ha dado muy buenos resultados con otros colectivos.

Adjunto algunas fotografías de la citada intervención en los centros de día para personas mayores:

 

edusoday2018 centros de día personas mayores

Nuestra compañera @Aragarcia5 desarrollando la Inteligencia Interpersonal e Intrapersonal en un fecha tan señalada como Halloween

 

centros de día personas mayores ABJ edusoday2018

Motricidad y creatividad en el desarrollo de Story Cubes personalizados

 

edusoday2018 centros de día ABJ

Inteligencia Lógico-Matemática con la herramienta “10 Cerditos”

 

Desde aquí y dada la oportunidad que se me brinda, quisiera dar las gracias a todo el equipo de Educarlex por poner tanta ilusión, tiempo, paciencia y esfuerzo en el proyecto. Una vez más, gracias por toda esta experiencia. A los usuarios, por acogernos de manera tan distendida y por supuesto, muchas gracias a este edición del Carnaval de Blogs para conmemorar este Edusoday2018.

En definitiva y para cerrar esta entrada y experiencia, citaré una frase sacada del libro “Educador Social en Alaska”, de Sera Sánchez que define a la perfección todo este artículo:

“Las decisiones las tomaban personas que sabían muy poco del oficio. Del nuestro y del suyo.”

 

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