Diversidad Funcional y Educación Social, no sólo queda en palabras

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Diversidad Funcional y Educación Social, no sólo queda en palabras

Los cambios en el vocabulario son importantes en cualquier ámbito profesional puesto que las evoluciones sociales son constantes generando como en un engranaje, un cambio de paradigma a nivel social, académico y político. ¿Qué relación existe entre los profesionales de la educación social y la diversidad funcional?

 


“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.”

 Artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos


El lenguaje crea pensamiento, ¿cambiamos las palabras?

 

Debemos partir de la concepción de que en cualquier ámbito de acción en cuanto a profesionales sociales se refiere, los cambios en la terminología y por tanto en la actuación, han sido constantes. Es el ying y el yang de las ciencias sociales.

Pero como es lógico, los cambios generados van mucho más allá del mero cambio de las palabras en sí y todas estas características se dan en cuestiones de diversidad funcional. Pese a todo y bajo la atenta incomprensión de ciertos sectores, esta discusión de terminología se hace más complicada en el momento de la sustitución del mismo, pero en este caso el sentido va mucho más allá, ya que se propone del mismo modo un cambio de conceptualización importante y básico.

Es hora de repensar.

Indiscutiblemente quienes no asimilen el cambio y lo incorporen a su estructura mental de sociedad tal cual, generarán discusión y debate, pero lo suficiente como para dar la oportunidad de poner los focos de atención en cuestiones aún hoy no resueltas.

Especialmente si nos referimos al ámbito académico, pues es notable la recurrencia por diversos profesionales de negarse a la evidencia, pues no debemos olvidar que las palabras no son neutras y los significados, cuando tienen que ver con calificar a personas, son dignos de cuestionar. Atendiendo de nuevo a la relevancia de las palabras, no se trata del uso de un término u otro de manera exclusiva, sino el hecho de que por unas circunstancias concretas alguna persona se vea obligada a adoptar un camino u otro.

Y es que precisamente la diversidad funcional hace replantear los mismos cimientos de este sistema podrido y corrupto, pues nos hace ver que son los propios mecanismos de la sociedad los que generan que tengamos que poner etiquetas de una manera u otra. Porque la realidad, nuestra realidad, es que el diseño de cualquier ciudad debería estar pensado para todos y todas las personas sin excepción, no tener que hacer los llamados “accesos especiales”. Claro que antes para llegar a esas metas deberemos de haber reconocido, para empezar, todo lo referente a la diversidad humana.

Es el entorno el generador de las limitaciones, determinando de ese modo que existan personas que no puedan disfrutar de los mismos privilegios que los demás únicamente por no tener características de normalidad estadística. Así pues y desde la educación social, no es menor la reflexión que nos puede aportar la utilización de unos términos u otros y en qué puede derivar una posición determinada u otra al respecto.

 

La diversidad funcional como pilar transformador

 

El paradigma de la diversidad funcional, como hemos estado argumentando, implica en todos los sentidos un cambio primordial en el discurso adquirido desde la infancia, en cuanto a que el individuo no debe ser quien tenga que moldearse para adaptarse en la medida de lo posible a aquello construido y elaborado por y para la normalidad de las malditas estadísticas.

De ese modo, el concepto de independencia no debe entenderse jamás con la excepcionalidad de no necesitar a nadie en tu cotidianidad, sino desde la cuestión de poder tomar decisiones. Tus decisiones.

Más bien debe entenderse como el respeto a la dignidad y a los derechos humanos, que deben garantizar la total igualdad de oportunidades.

Desde la educación social y como profesionales del medio, el contenido que acabamos de elaborar tiene que ver con las cuestiones esenciales de importantes colectivos de nuestra sociedad desde un punto de vista de miradas transformadoras. Agentes de cambio, ¿recuerdas?


 

Hoy, 3 de diciembre es el Día Internacional de las personas con diversidad funcional, y desde el Consejo General de Colegios de Educadoras y Educadores Sociales (CGCEES) han creado el hashtag #Edusoydiversidadfuncional para visibilizar las aportaciones de la educación social en las diferentes redes sociales.

día internacional de las personas con diversidad funcional

 

CAPACIDADES DIFERENTES, POSIBILIDADES INFINITAS 

 

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