Creación de relatos con Story Cubes, ¿es posible?

Incluso con el diluvio que está cayendo esta mañana, tenemos esperanzas en la asistencia. El frío es el frío pero las ganas son las ganas. Vamos a la asociación con esperanzas de no tener que gala de nuestra técnica en natación libre. Para esta sesión les llevamos una sorpresa en forma de dinámica, como es la creación de relatos con Story Cubes para la futura creación de un libro común. ¿Un juego de mesa para crear un libro? ¿Es posible?

Al llegar a la asociación presenciamos lo que temíamos. Es sorprendente que con 4 gotas que caigan este lugar se vuelva impracticable. Llegará el día en el que el ayuntamiento de Almería solucione el problema, pero supongo que ya me lo contarán mis nietos.

La primera en llegar es la última incorporación al taller, la llamaré Omnia, en honor al último libro que acaba de caer en mis manos. Para los que no conozcan, esta obra pertenece a la escritora Laura Gallego y pone de manifiesto la ilusión de los más pequeños ante el mundo que les rodea y la necesidad de no perderla a medida que avanza la edad. Sin duda como mejor puedo llamar a nuestra nueva compañera es Omnia. Me anuncia que se despertó 2 horas antes para coger el autobús a tiempo de llegar con relativo margen de tiempo. La ilusión es vital en nuestra vida y no debemos perderla.

Al comenzar el taller les explicamos nuestras futuras intenciones para las siguientes sesiones hasta junio. La gran sorpresa. Cada sesión dedicaremos entre 5 y 10 minutos para la creación de relatos con Story Cubes con temática absolutamente libre para posteriormente unificar todas las historias en un único volumen. Para quién tenga dudas:

 

Materiales necesarios para la creación de relatos con Story Cubes


  • Papel
  • Cualquier medio para escribir como un lápiz
  • 1 Story Cubes
  • Y la imaginación por supuesto, fácil ¿no?

 

personas mayores atención memoria Story Cubes
Grupo del taller de atención y memoria elaborando un libro «común» con Story Cubes

 

Indudablemente contarán con el apoyo de todo el grupo para crear sus historias, apoyándose los unos a los otros para la creación de relatos con Story Cubes. De igual modo no hay ningún tipo de restricción para sus creaciones. Nuestra intención es recopilar sus historias y en junio cuando el taller toque retirada, dárselo como recuerdo. Nos encargaremos de recopilar todas sus historias y crear con ellas un libro, un libro cuyo origen y pilar será su imaginación y creatividad compartida en los mejores momentos.

No obstante debemos decir que la iniciativa en un principio ha causado cierto “temor” pues a priori toda actividad nueva que se salga de una rutina ya marcada causa cierto nerviosismo.

Los 11 minutos que han seguido en el tiempo han sido peculiares. Ojos fijos en los folios, cabezas organizando ideas, bocas susurrando palabras y manos plasmando imágenes conceptuales gracias al apoyo visual de los dados. Curie se ha quejado de que frente a la mano fugaz de Vega y su fina prosa de 2 folios, sus 5 líneas quedaban muy pobres pero una vez más, he pecado de ser demasiado categórico. No es cuestión de cantidad. No es la idea. Es cuestión de trasladar tus pensamientos al papel y elaborar con ellos una sucesión de hechos ficticios o no.

Curie lo entiende aunque mira con recelo argentino los folios de Vega y le gasta bromas. La evolución de esta mujer no deja de sorprendernos en el taller. Regina y Jagger me gastan la broma de que la idea de las historias y el libro es para regalárselo a Rocío y no como recuerdo del taller pero acto seguido y tras el arquear de mi ceja se ríen a más no poder. Esta pareja han hecho unas migas que serían la envidia de cualquiera. A mí me la dan.

Tras terminar con los 11 minutos de creación literaria, la nuestra incluida como parte integrante del taller, pasamos al tan conocido Time’s Up. Es el juego por excelencia si quieres provocar risas, nerviosismo y pique, sobre todo mucho pique tengas la edad que tengas. Este juego genera un aprendizaje por asociación de conceptos y semejanzas reinventando por ello aspectos a priori estáticos y obligándote a ser creativo. Lógicamente no usamos el juego normal, si no que empleamos uno que elaboramos en tarjetas más amplias y en mayúsculas para un mejor visionado.

Nuestras tarjetas personalizadas para el Time’s Up también tienen una doble vertiente pues están cuidadosamente seleccionadas especialmente de su época de juventud tales como películas, música, actores y actrices, libros, etc. Cambiamos a Pikachu por el señor Manolo Escobar y similares, obligándoles del mismo a reforzar los procesos ligados a la memoria y funciona, realmente funciona.

 

Creación de relatos con Story Cubes y Time's up personas mayores
Sesión de Time’s Up personalizado para personas mayores

 

El Time’s Up no entiende de edad y cuanto antes lo aceptemos mejor pero no sólo este juego de mesa, ninguno tiene edad. Los próximos 50 minutos estuvieron dominados por la emoción de ganar tarjetas, el nerviosismo de saber describirlas a la mayor rapidez posible y la competitividad sana inherente a todo proceso lúdico porque no nos dejemos engañar, un poco de competitividad bien llevada y bien gestionada no es nociva, todo lo contrario. Un aspecto que también queremos hacer especial mención a su ausencia de edad.

Las 12 de la mañana y llueve, aún llueve pero el taller llega a su fin entre risas provocadas por la tercera fase del Time’s Up, la mímica que Xavier ha usado para describir a Juana La Loca es algo que quedará para la posteridad.

Las 12 de la mañana. Cada día el tiempo entre estas paredes pasa más rápido.

Hasta el próximo lunes.

Espabila que sonreír es gratis

 

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