Aquí no hacemos fichas, aquí nos emocionamos jugando

Esta mañana nos preparamos para un taller muy frío, cuando lleguemos a la asociación habrá que poner la estufa. Ayer me llamó una señora para pedir información del taller pero en cuanto llegué a la parte de la explicación donde pongo de manifiesto que usamos juegos para entrenar por ejemplo la memoria, se produce un cortocircuito en los pensamientos de quién me llama. Muchas de las personas que nos llaman incluso antes de explicarles nada, me preguntan por el tipo de “fichas” que empleamos en el taller. Oiga, aquí no hacemos fichas, aquí nos emocionamos jugando.

Desde Educarlex huimos de ese concepto, de esas intervenciones cuya base son entregar un papel junto a un bolígrafo (los más cercanos, otros te piden que lleves tú el bolígrafo) y esperar sentado a ver los resultados. ¿Resultados? ¿Qué esperas conseguir si lo único que haces es eso? ¿Cuál es el objetivo? ¿Valorarás con el temido color rojo las fichas que entregas? No, aquí no hacemos fichas.

Nos oponemos completamente a esas prácticas «cómodas» tan usadas y tan normalizadas, tanto que nos preguntan por ellas como si eso fuera lo normal. Por eso nos encanta desbaratar ideas, pensamientos establecidos y derribar muros.

 

Nuestro lenguaje crea pensamiento y es hora de deconstruirlo, aquí no hacemos fichas

 

Le expliqué a la señora los motivos por los cuales aquí no hacemos fichas, aquí nos emocionamos jugando. La estimulación cognitiva, social y emocional está garantizada bajo procesos lúdicos y eso es algo para lo que algunas personas aún no están preparadas. No obstante, la mayoría que nos llama por teléfono nos pregunta con cierto estupor lo mismo:


1. ¿Sólo hacéis eso? ¿No usáis fichas de memoria?

2. ¿Quién elabora el taller?


Para las primeras preguntas ya hemos explicado cual es nuestro caballo de batalla pero las segundas esconden otro trasfondo. Nuestra respuesta en éstas es más meditada y preparada pero por un motivo en particular. Siempre comenzamos la frase exponiendo que todo el programa del taller ha sido elaborado por profesionales de la educación social. Todo el equipo de Educarlex lo hace de ese modo porque conocemos que la próxima pregunta que nos formulen será concerniente al total desconocimiento de la educación social.

En algunas ocasiones han llegado a plantearnos que ya no estaban interesados en llevar a sus familiares al taller de atención y memoria por la sencilla razón de que desconocían totalmente dicha figura profesional. Otro síntoma de que sigue siendo necesario mucho aprendizaje social en nuestra sociedad. Pero por suerte, en Educarlex tenemos un plan B, o mejor sería decir plan P.

Cuando nuestras explicaciones a los futuros integrantes del taller no convencen desde la educación social, incluimos en nuestro relato que junto a nuestros compañeros educadores sociales se encuentran profesionales de la psicología, y que ambas figuras han elaborado el programa (lo que no es mentira). Y por triste que pueda parecer, el plan P, funciona. En nuestra «corta» historia sólo nos hemos visto obligados a ello en pocas ocasiones y no se lo reprochamos. La educación social es una disciplina aún hoy poco reconocida y conocida, más aún en un público de edad tan avanzada.

Precisamente por ello, es por lo que seguimos luchando cada día, por un reconocimiento digno de la profesión.

Sin duda, todas esas preguntas generan mucha reflexión sobre el concepto que la sociedad tiene todavía sobre muchos ámbitos, pero no será aquí. Por ese motivo siempre llegamos a decir lo mismo tras nuestra explicación: ustedes vengan y prueben. Cabe decir que el 80% repite y finalmente se une al grupo, ante todo queremos ser honestos y sabemos que nuestras practicas en ocasiones chocan demasiado con ideas preconcebidas sobre lo que tiene que ser este tipo de taller para este público objetivo.

Pero volviendo al taller que nos ocupa esta entrada…vemos que Jimena tiene muchas ganas de comenzar con el taller. Ella acudió el año pasado al primer taller de atención y memoria para personas mayores, aludiendo que lo hacía un poco por cumplir con su hijo. Es argentina y recién se había mudado a Almería, un cambio demasiado brusco. Hicieron falta bastantes sesiones de taller pero finalmente la Jimena que ella decía que era salió a la luz y cada lunes nos sorprende.

Story Cubes, Fantasma Blitz, Dobble e Ikonikus

Hemos comenzado con el Story Cubes como juego de presentación empleando los dados, es una mecánica muy simple y realmente efectiva. Cada uno dice su nombre y algo que quiera expresar en ese momento (sentimientos o vivencias) y tira el dado. El siguiente repite la mecánica pero previamente dirá el nombre y la figura del dado de su compañero o compañera. Es una mecánica muy simple pero efectiva para desarrollar la atención y la memoria, y en multitud de ocasiones han expresado emociones o hechos que necesitaban compartir con el grupo. Es en el grupo donde han encontrado un espacio para abrirse y compartir, creando comunidad. Esta mecánica nos ha llevado a reír, a enfadarnos, a debatir ideas o a emocionarnos. De nuevo las emociones. Aquí no se hacen fichas, aquí nos emocionamos jugando.

Le llega el turno al Dobble  y al Fantasma Blitz, dos juegos muy útiles para trabajar con personas mayores, ya que pueden desarrollar agilidad mental, psicomotricidad fina y atención. Juegos con los que siempre disfrutamos y nos reímos por el ambiente tan distendido que generan.

 

personas mayores jugando agilidad mental psicomotricidad fina aquí no hacemos fichas
Personas mayores durante el taller jugando al Fantasma Blitz para fortalecer la agilidad mental y psicomotricidad fina.

Los últimos 20 minutos los hemos centrado en el Ikonikus, uno de los pocos juegos cuyo objetivo es expresar sentimientos y emociones que de otra forma no tendrían cabida, como es el caso de Lope (otro día os hablaremos de Vega, su magnífico alter ego), que aprovechó la dinámica del juego y los nexos que estos crean para expresar un problema grave que tiene con su hijo y mostrar sin temor alguno sus más íntimas emociones. Tanto es así, que nos dijo a todos y todas que jamás se había abierto tanto.

Volvemos a Jimena, se emociona al escuchar a Lope. Aun siendo la matriarca del grupo con sus 85 años, es la más entusiasta a la hora de jugar y muestra gran predilección por la interacción con los demás miembros del taller con su gran humor argentino aderezado con ese toque almeriense que ya empieza a tener.

Aquí no hacemos fichas…

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