Ani. Periodista, soñadora y niña perdida.

Para empezar, una chica con mucha ilusión, desde 1997. Exactamente desde el 13 de noviembre. La gente suele decirme que el día en que nací es el número de la mala suerte, pero no saben lo mucho que se equivocan. Nací en la ciudad con más horas de sol de Europa: Almería, tierra de cine. Y eso es algo que siempre llevo por montera. Con 17 años me mudé a la capital española para continuar con mis estudios y a veces echo de menos el mar.

Actualmente estoy estudiando Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria, Madrid. No es algo que haya elegido aleatoriamente. De hecho, decidí que quería cambiar el mundo con tan solo 7 años.

Creo firmemente que se puede hacer. No hablo de acabar con la guerra, erradicar el hambre del mundo o hacer desaparecer el cambio climático. Hablo del mundo de las personas. Desde siempre me ha gustado escuchar y contar historias. Conocer y descubrir quiénes son esas pequeñas personas que con sus ganas y su ilusión sí que hacen la Historia con mayúsculas. La que después se estudia en los libros. Y por eso decidí bucear en esta profesión: para buscar y comunicar historias con verdad.

Actualmente, en mis ratos libres (que suelen ser escasos), intento acercarme un poco a este (gran y complejo) objetivo. Comencé un blog hace apenas un año, Perdida en actualidad. Y aunque lo mimo muy poco, de vez en cuando aparece la pequeña periodista que llevo dentro. Porque todavía me considero muy pequeña en este mundo tan grande.

Profesionalmente, sigo formándome en redes sociales, información social y entrevistas. Especialización en periodismo multimedia con conocimientos dentro y fuera de la universidad.

Inquieta desde nacimiento, me encanta aprender cosas nuevas. Lectora y viajera en mis ratos libres. Disfruto identificándome como “niña perdida”, porque nunca me ha gustado demasiado crecer como Ani. Por eso creo que por muchos años que lleve una persona en su carnet de identidad, nunca pueden faltar ni la inocencia, ni la ilusión.

Disfruto volviendo a casa y zambulléndome de lleno en nuevas aventuras. La constancia es mi fiel compañera en este camino de despegue a los sueños: una vez me dijeron que tenía alas y que estaba en la pista de despegue. Poco a poco voy levantando el vuelo, creciendo en lo profesional, pero sobre todo, en lo personal. Mi familia y mis amigos me acompañan en este viaje, y me ayudan a tener la cabeza fría y los pies en el suelo. Y no saben cómo se lo agradezco. Porque sin ellos viviría en un completo sur, aunque a veces lo necesitemos para poder ver el norte.

Ani realiza una presentación donde se describe desde el periodismo

 

Ani

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